RECORRER IRÁN EN MOTO

RECORRER IRÁN EN MOTO

Me levanté con las cervicales tocadas,  el GPS no coge los satélites, y me encuentro perdida en mitad de Urmía sin saber muy bien hacia donde tirar; aparco mi moto y despliego mapa (famoso aliado que nunca falla). Poco a poco se va acercando gente hasta hacer un buen grupo y todos sacan sus móviles para hacerse fotos conmigo, después, eso sí, me indicaron como pudieron que había que dar la vuelta para encontrar la salida hacia Isfahan.

0002 URMÍA- TRAFICO.JPG

Entro en una carretera secundaria y veo casas de adobe bonitas, camellos pastando, gente que me saluda con la mano (aquí no se ven este tipo de motos), y poco a poco voy haciendo kilómetros y de repente me siento tan feliz, que lloro de emoción,…. ¡ Se me quito rápido la tontería! atravesando Tabriz y es que aquí, en Irán conducen muy mal, nadie respeta nada, el primero que llegue pasa y punto, es el “tráfico loco de Irán”.

0001 URMÍA.JPG

Todo el mundo quiere una foto conmigo,  en las gasolineras, en los semáforos, e incluso circulando quieren una foto de la moto, me adelantan y se ponen a mi lado con la cámara y yo pensando “que no venga nadie de frente jejejejeej”, pero correspondo al saludo.

20161007_085542.jpg

La gente es muy amable, todo el mundo te dice el famosos, “WELCOME TO IRAN”, la gentileza de los iraníes es espectacular y nunca te sientes solo,  porque siempre hay alguien que te va a ayudar.

ABYANED

Me dirijo a Abyaned, un pueblo pintoresco de adobe en Irán, con casas que están restaurando para atraer al turismo, y esto, claro, en cierta manera y egoístamente hablando “hace que pierda su magia” ¡A veces me pregunto si hacemos bien en contar lo bueno de este país para viajar!, si algún día se masifica turísticamente hablando, perderá este encanto que ahora tiene.

_DSC9254.JPG

 

En este pueblo, las mujeres se ponen velos con flores de colores por tradición y es además uno de los más típicos del país persa con una amplia historia detrás.

_DSC9235.JPG

La carretera que te lleva a este bonito pueblo esta salpicada por instalaciones militares con misiles que vigilan las polémicas instalaciones nucleares, hasta el punto de que sin saberlo previamente, me paré para sacarme una foto delante de la señal de Abyaned, cuando apareció un coche policial que me pidió el pasaporte y  prohibió hacerme fotos, ante mi insistencia al decirle que sólo quería una con la señal, finalmente accedió, eso si requirió mi cámara para visualizar todas las fotos y asegurarse de que no había fotografiado  las instalaciones militares, pero, en aquel momento, aunque intuía que era algo de esto, yo no lo sabía, hasta que rodando por la mareante carretera vi unos misiles y un montón de militares fuertemente armados. En Irán, hay militares e instalaciones militares en todos los rincones del país.

1

 

QAZVÍN

La noche aquí en Irán cae rápido, y se me ha hecho muy tarde, así que decido quedarme en Qazvín, ciudad de la que no había escuchado hablar y al final resultaría una AGRADABLE PÉRDIDA. Locura de ciudad, y lo que al principio creí un error quedándome en ella, resultó ser todo un descubrimiento y en un antiguo bazar, restaurado encontré galerías donde los artistas ponían sus piezas a la venta, una especie de centro comercial, pero muy elegante, donde compré unas bonitas pulseras de cuero y piedras preciosas que poca gente del país se puede permitir.

_DSC9156.JPG

Por cierto, esta ciudad fue antigua capital del Imperio Persa y hoy es conocida como la capital de la caligrafía iraní por tener verdaderas obras de arte de “caligrafía árabe” en muchos azulejos de la ciudad. 

_DSC9165.JPG

Por la noche en el hotel (¡Madre mía los hoteles de Irán!) conocí a una pareja de Teherán que habían venido a pasar unos días a Qazvin, con los que tuve una entretenida tertulia y me enseñaban fotos de las fiestas privadas donde ellas van con bonitos y sexis vestidos y el pelo largo y muy repeinado.

20161007_231414.jpg

 

DE CAMINO A ISFAHAN Y PERDIDA EN MITAD DE TEHERAN

Estoy perdida en mitad de Teherán, una ciudad de más de más de ocho millones de  habitantes, el GPS, como ocurriría muchas veces en este país no funciona porque no coge satélites, el mapa, en esta ocasión en poco puede ayudarme, así que me paro detrás de un señor mayor con su furgoneta averiada y le pregunto para salir de Teherán dirección a Isfahan, no habla inglés, solo persa, o farsi como dicen los iraníes. Al rato un chico que estaba llamando por teléfono, se bajó del coche y   me pregunta si puede ayudarme; le indico que estoy perdida y que quiero ir a Isfahan, ¡me sacó él de la ciudad!, una vez más, esa generosa amabilidad de la gente del país me resolvió la situación.

_DSC9287.JPG

Sigo con problemas de refrigeración en la moto, pero creo que nada serio.

20161008_092823

Todo el mundo quiere una foto de Lusi y mía y cada vez que llego a algún lugar se produce un pequeño revuelo alrededor de la BMW, todos quieren verla, preguntar sobre ella y subirse encima para retratarse junto a la BIG MOTO.

0059 CAMINO GOLFO PÉRSICO.jpg

Mi llegada a Isfahan se produce de noche, muy tarde, e intentó buscar un  hotel que me han indicado. El tráfico, como todas las ciudades de este país es MATADOR y conducen FATAL. Pregunto a un chico que tras intentar comunicarnos, llamó a su hermano por teléfono y me guiaron hasta el hotel. Si alguna vez venís a este país, no os parezca esto raro, los iraníes siempre están dispuestos a ayudar a un turista; creo, que son conscientes de la importancia de recibirnos en su país y harán todo lo posible para que te sientas bien.

_DSC9333.JPG

Llego al hotel…. De repente, como siempre que aparco, una multitud se apelotona alrededor de mi moto, todos quieren foto, tocarla, mirarla y preguntar…Pero esta vez, la multitud era excesiva…y solo hacían que preguntarme si la iba a dejar allí, y sacaban fotos de las piezas…¡no se!, llamarme desconfiada, pero me dio mal rollo y encima me la movieron de sitio mientras yo estaba en recepción, así que me la lleve a un parking unas calles más allá que me indicó la chica que estaba en el hotel y que sabía algunas palabras en español que aprovecho para decirme una a una. 

La ciudad es grande, y el parking está a unos cuatro kilómetros callejeando, así que la recepcionista me indica que ella vendrá a mi lado, subiéndose de paquete en mi moto de un salto, orgullosa y contenta de que fuese una mujer la que la estaba llevando; aunque suene simple contado aquí, hay que vivirlo allí, en un país donde las mujeres no pueden conducir motos pero con deseos de que esto cambié algún día.

0029A TOMANDO CAFE.JPG

Mi estancia en Isfahan fue una maravilla ¡preciosa ciudad!, la Plaza Naghsh-e  Jahan, Madraza de Shah, o la Mezquita del Imán por ejemplo, son muchas de las cosas que ofrece esta bonita ciudad, además de la hospitalidad de sus habitantes.

0019 ISFAHAN PLAZA NAGHSH.JPG

Me quedaré un par de días, tiene muchas cosas que visitar, entre ellas un barrio cristiano, ¡interesante esto!, que alberga un museo donde se pueden ver las terribles imágenes, libros y restos del genocidio armenio .Salgo caminando tranquilamente del hotel en dirección al centro, es una ciudad como cualquier ciudad europea, eso si, con un tráfico más loco, atravesar como peatón una calle en Irán es “deporte de riesgo y el arte de esquivar”. En una de las calles presencié una vez más un accidente de tráfico de los muchos que hay a diario en el país, esta vez es algo más serio, porque hay un bebé que ha salido literalmente volando y es que en este país no hay “sillitas” para ellos y suelen viajar como hace años en España delante y sin ninguna medida de protección; ha sido la única vez que he visto que alguien alzaba el puño para dar un puñetazo ¡era el padre!. Me acerqué para dejarles mi botella de agua, la madre estaba en un gran estado de ansiedad; Irán es uno de los países a nivel mundial, con la tasa de siniestralidad por accidentes de tráfico más alta.

_DSC9305.JPG

Continuó por un bonito paseo ajardinado donde las parejas están tumbadas en el césped,  mientras los jardineros arreglan los setos y la gente mayor hace deporte en esos gimnasios al aire libre que hay en cualquier ciudad europea. Un puente enorme con muchos arcos y dos plantas aparece delante de mí, no hay agua, así que la postal es diferente que en época de lluvias, es el puente Khaju construido en el siglo XVII.

_DSC9285

Ahora, ya he llegado a la plaza de Naghsh-i Jahan, conocida también como la del Imán Jomeini, catalogada como una de las más bonitas del país, declarada también Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y compuesta por históricos edificios como la Mezquita del Imán Jomeini, la del Jeque Lotf Allah, la Gran Mezquita de Isfahan, el Palacio Ali Qapu o el Chehel Sotún, cual a cual de mayor belleza y espectacularidad arquitectónica.; podría relatar toda su historia, pero prefiero contar mis sensaciones allí, donde vi a las familias haciendo picnic, a los jóvenes reunidos en corro y charlando tranquilamente, a parejas acostadas hablando. Es tal, la belleza del lugar, que me senté y admiré toda esa maravilla. Se acercaron a mi dos mujeres con un niño y como siempre me preguntaron de donde era, comenzamos a charlar y me explicaron cosas de esa plaza y sobre todo del Gran Bazar, formado por una sucesión de galerías cubiertas con cúpulas redondeadas que merece la pena una visita y perderse en él, que por cierto “me perdí” y una chica me saco “literalmente de la mano de allí”.

0006.JPG

Desde Isfahán, escribí, la única postal que envíe a España y que llego casi al mismo tiempo que yo.

Esa misma noche, intentó localizar un lugar donde comprar líquido refrigerante porque la moto me ha dado algún problema de temperatura, y, tras patear mucho la ciudad, encuentro toda una calle donde aprovecho para comprar aceite por poco más de un euro. Impresionados por mi viaje, quieren una foto conmigo y me regalan un montón de cosas de recuerdo.

0027 ISFAHAN COMPRANDO PARA LA MOTO 

 

HACIA PERSÉPOLIS

Por  caminos de tierra y arena voy hacia Persépolis, Patrimonio Mundial de la UNESCO, ciudad fundada en el año 512 a. c.  y destruida por Alejandro Magno en 330 A.c.

De camino, paré en uno de esos lugares típicos iraníes para beber te, donde hay una especie de enorme tetera  a las puertas, y como ocurre siempre que me paro con la moto aparece un montón de gente, en esta ocasión una familia, que quiere fotografiarse conmigo y con la moto. El abuelo, se sentó conmigo e intentaba contarme un montón de cosas que lamentablemente no lograba entender, el farsi era su lengua, y me apenó, porque por su cara creo que me contaba cosas realmente interesantes, así que, nos tomamos juntos el te y como una aplicada alumna le escuchaba y miraba aquellos ojos marchitos llenos de anécdotas y experiencias que dan la vida.

_DSC9407.JPG

Mi camino continúa entre pistas, esta vez de arena, en “solitaria compañía” con Lusi a la que habló y que ha cobrado vida propia, al igual que el trípode que me acompañaba, gracias al cual tengo algunas memorables fotografías.

_DSC9282.JPG

Estoy entrando en una especie de camino con algunas casas al fondo y veo a un anciano que me da el alto, me habla en farsi, y entiendo poco, le pido una foto y “majestuosamente”, tira al suelo una especie de pala que tenía en la mano, se pone firme, y posa para mí, le doy las gracias en persa ¡MERSI!, me coge la mano y me la besa, pone su mano en el pecho y se aparta de mi para dejarme marchar. 

_DSC9416.JPG

Llego a Persépolis, tantas veces escuchado, leído, visto en reportajes, y aquí estoy, visitando estas ruinas que contienen tanta historia. Ese día, decidí quedarme allí admirando como caía el sol entre tanta belleza. Cuando arranqué mi moto para irme, sentí, una emoción intensa, pensando lo lejos que una puede llegar subida en dos ruedas y cargada de mucha ilusión, y es que, estaba en medio de mi sueño.

PERSEPOLIS 2 YO.JPG

_DSC9446.JPG

Como ya he comentado, los satélites no se captan bien por estas tierras, y paro en una especie de acuartelamiento a preguntar, al contrario, de lo que podría imaginar, una simple explicación sin más, se acercaron policías y militares para charlar conmigo y después sacarme un plano para indicarme por donde tenía que ir, y es que no quería carretera convencional, quería ir por la montaña, y entre el desierto, que por extraño que suene aquí hay una combinación de ambos de extraordinaria belleza.

0040 CAMINO DE.jpg

Mi moto entra en reserva, no hay gasolineras a mano, me quedo sin combustible y allí aparada en una carretera a la que consigo acceder, al rato, se acercó una familia que no solamente fue a buscarme gasolina sino que ni tan siquiera me la quiso cobrar; me ofrecieron te, y comida, y charlamos sobre su país y sobre el mío. En un papel puso su teléfono y dirección por si tenía algún problema o simplemente quería pasar unos días en su casa y es que la gente iraní es así, hospitalaria, sin más; reconozco que la principio desconfiaba de segundas intenciones, pero no las hay, se acaso la curiosidad de charlar con alguien de fuera de sus frontera por inquietud.

0041 GASOLINA.jpg

 

SHIRAZ- CIUDAD DE CONTRASTES

Mi próximo destino es Shiraz, ciudad de contrastes, donde puedes ver un chico con crestas en el pelo al lado de otro vestido de la forma más tradicional y es que si algo pude ver, es que el país persa, es un país de contrastes, modernidad y tradición, con una especie de “revolución” que observé entre la gente joven; ellas con prendas cada vez más ceñidas y el velo cada vez dejando ver más pelo, ellos con peinados y ropa muy moderna rompiendo con ese tradicionalismo instaurado después de la revolución.

MODERNOTRADICION.PNG

Mi llegada, fue como todas las llegadas a las grandes ciudades iraníes, entre el caos y el loco tráfico de Irán. En el centro de la ciudad están todas las calles cortadas, se preparan para el desfile del Muharram por la noche. Unos policías que había por allí intentan dar cierta fluidez, al pararme a su lado enseguida vinieron y como ocurre siempre, una vez más charlamos y todos querían un foto conmigo y me preguntan por la moto, después me indican y salgo del centro para alojarme en un hotel de lujo por 60 €, si 60, y es que Irán te permite este tipo de cosas. Mi entrada fue “triunfal” y bajaron todos los directivos a recibirme y hacerse fotos conmigo, era excepcional una moto de estas características, me dijeron, pero más excepcional es que sea usted una mujer recalcaron.

20161009_042347.jpg

En mis paseos por Shiraz, mucha gente se acerca para hablar conmigo, y camino entre sus comercios y en medio de la preparación de la comida para la festividad del Muharram, que la hacen los hombres, a los que pregunto con mi cámara en la mano si puedo sacar fotos y me intentan explicar lo que hacen pero una vez más el farsi y aunque no logro entenderles, si veo que es toda una celebración que se vive en la calle.

20161009_092245.jpg

Shiraz, es una ciudad especial, la ciudad de los poetas dicen, repleta de cultura, bonitos edificios y espectaculares jardines. Paradójicamente, en un país donde está prohibido el alcohol, esta ciudad es famosa por sus vinos.

Y AHORA…AL GOLFO PERSICO

No entraba dentro de mis planes, pero a poco menos de 400 kilómetros estaba Bushehr, y las famosas aguas, que tantas veces vimos arder en televisión, cuando la famosa invasión de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, contra la República de Irak en respuesta a la ocupación de Kuwait.

_DSC9522.JPG

Desde Shiraz, salgo por una antigua carretera que me lleva a un camino de tierra por el que circulo muchos kilómetros hasta llegar a una sinuosa carretera que esta dentro de una reserva natural, pasando por Darengan en la región de Fars, Ramaghan entre otras poblaciones singulares.

_DSC9517.JPG

Es una reserva con muchas montañas y túneles y con una carretera que puso a prueba mi paciencia en múltiples ocasiones y es que, en irán, país con una alta tasa de siniestralidad por accidentes de tráfico, cuando hay curvas peligrosas, las rayan, pero paralelamente a la carretera y en esta zona, son muchos y muchos kilómetros de curvas, teniendo en cuenta el grosor de unos 10 centímetros de profundidad de estas hileras que forman en el castigado asfalto que brilla como un cristal, los coches frenan, pero las motos, las motos se van directamente al suelo, así que normalmente cogen caminos alternativos, pero de esto, me enteré después, así que, cuando podía ir por el arcén me apartaba y cuando no, en segunda y poco a poco, teniendo sustos de vez en cuando.

20161010_071858.jpg

Mi llegada a Bushehr, fue por lo tanto al extremo del agotamiento y por primera vez SUPE LO QUE ERA EL OLOR A PETRÓLEO, toda esa zona huele así.

_DSC9525.JPG

Con mi moto, rodé por su paseo admirando el Golfo Pérsico e imaginando toda aquella agua “ardiendo” que tantas veces vi por televisión. 

Bushehr, me agobió; tengo la sensación de que los hoteles les dan una comisión a las personas que lleven a turistas y aunque a estas alturas ya estaba acostumbrada a ver que mucha gente se quedaba esperando por su porcentaje tras acercarte a un alojamiento, aquí fue ATOSIGANTE, llegando a ponerme contra una esquina para llevarme una y otra vez,  ME AGOBIÉ!, así que ya cayendo el Sol, decidí irme y buscar otro lugar donde dormir. Irán, no es como Europa, no hay muchos hoteles y menos en ruta, así que ya de noche, pienso, vamos a buscar sitio para acampar, y en ello andaba cuando vi un hotel, de los peores sitios donde he estado, curiosamente con una estupenda  y moderna fachada, pero con un interior del Irán más profundo y allí pasé la noche.

20161010_075340.jpg

Aquí tuve un problema con la policía, me metí en una carretera, y llegamos a un puesto de control policial, de los muchos que hay repartidos por todo el país, delante de mi, un señor mayor al que le quitan las llaves en marcha y le gritan para que aparque la moto, yo reacciono rápido y pienso que antes de que me quiten las llaves así, paro y las quito yo…el policía me grita para que aparque también la moto. ¿Cuál es el problema, pregunto?, “soy turista”, y veo a un militar que viene corriendo, me piden el pasaporte y se lo llevan indicándome que lleve la moto por un camino a comisaría. Durante más de una hora estuve allí, preguntando cual era el problema, y finalmente me devolvieron el pasaporte y me dejaron seguir, pero no así para el anciano. Supongo que el motivo, fue, que las motos no pueden circular por algunas carreteras; lo que si puedo decir, es que en ningún momento sentí miedo, cuando llegas a Irán enseguida intuyes la “protección al turista”, y sabes que nada te puede pasar; supongo que para los habitantes del día a día esto será diferente, pero en situación de turista puedes relajarte con las autoridades.

HACIA EL DESIERTO DER YAZD

Una de las cosas que desde un principio quería hacer era pasar un noche en el desierto; había visto imágenes muy bonitas del lugar, así que deseaba rodar por aquellos lugares y poco a poco el paisaje comenzó  a transformarse de montañoso a llano, color oro, el desierto estaba cada vez más cerca; seguía con mi moto por pistas que cada vez eran más arenosas.

_DSC9544.JPG

La noche empezaba a caer, y había un pueblo donde estaba el segundo árbol más antiguo del mundo, eso había leído, tenía 4000 – 4500 años y estaba vivo, era un ciprés de 25 metros,  se encontraba en Abarkuh, un pueblo cerca del desierto de Yazd pero más que el árbol en sí, me sorprendió el pueblo, de adobe, donde descubrí la CASA DE HIELO, una edificación en forma de cono donde se conservaba el hielo durante muchos meses, y aunque este fuera el más conocido, resultó que había más conos similares repartidos por toda la zona, EXCEPCIONALES, una magnífica forma de solucionar los problemas con el calor.

_DSC9549.JPG

Cuando estaba visitando la más importante casa de hielo, nuevamente gente se acercó a mí para charlar, hacerse fotos, y cómo no, ofrecerme té y pasteles que en Irán son exquisitos. 

La entrada a Arbakuh es por un camino lleno de basura, uno de los grandes  problemas de Irán, y para hacer algunas fotos, tuve que tirarme un buen rato retirando plásticos; curiosamente esa noche conocí a una iraní que vivía en Francia y había grabado un documental sobre este tema, me contó, que un día vió a un agricultor labrar la tierra en Irán y que levantaba plásticos, lo que la empujó a denunciarlo en un documental.

_DSC9578.JPG

En Arbakuh no hay hoteles, es un pueblo del desierto, así que “no pasa nada”, porque quería dormir en el desierto; lo que no sabía es que lo haría en una antigua casa, meticulosamente restaurada típica del desierto; mi llegada causo incredulidad; aparcaba mi moto encima de una pasarela empedrada a la puerta del lugar, una moto grande y eso ya causó expectación, pero cuando me quité el casco, mujeres corrieron hacia el interior para decir que “era una chica la que conducía la moto”…  Me instalé en una habitación de adobe con el colchón en el suelo, me ofrecieron algo para beber y dije que un zumo, el hombre cogió una granada del árbol, hizo un agujero, puso una pajita y me la ofreció, pero yo tenía mucha sed, así que pedí agua…al momento, me había exprimido aquella granada para mí,  y sentada en una mesa del jardín que tenía este paradisíaco lugar, vi como encendían un fuego para la cena de la noche. 

_DSC9585.JPG

Tuve mucha suerte, porque esta mujer iraní afincada en Francia, viajaba con su hermana también iraní, para ayudar a restaurar edificios catalogados por el gobierno y convertirlos en hoteles turísticos; me explicó, que ahora el gobierno empezaba a concienciarse de la importancia de atraer nuevamente al turismo y habían comenzado a catalogar edificios; ella quería ayudar, y cuando la pregunté el por qué, me respondió sin dudar: “porque cuando yo emigré, mucha gente me ayudó a mi y ahora quiero ayudar a que mi país vuelva a ser mejor”. Tuve el privilegio de visitar con ellas edificios privados del gobierno e incluso me preguntaron por mi opinión en una reunión con los funcionarios que se dedicaban a esto, por cierto, mi opinión fue que “tenían un problema que solucionar con la basura”. 

_DSC9569.JPG

Cuando nos íbamos para reunirnos con las autoridades locales, vi como se vestían de una forma muy solemne y tradicional con largos velos, así que las pregunté si no las molestaría porque no tenía más ropa que la que me veían puesta, y su respuesta, fue tajante “¡NO!, TIENEN QUE EMPEZAR A ACONSTUMBRARSER A VER A GENTE ASÍ VESTIDA”. Mi sensación, una vez más, fue de esa pequeña revolución silenciosa que hay en Irán por avanzar y aparcar la tradición que muchas veces reprime.

_DSC9705.JPG

Al día siguiente, había descubierto un pueblo de Yazd, al que volveré algún día, con calles de adobe y casas de hielo, caminos de tierra y arena, gente amable, y un árbol de casi 5000 años de vida. La gente se apelotonó en la puerta para despedirme, se hacían fotos conmigo, me deseaban buen viaje y las mujeres me aplaudían, creo que de alguna forma aquellos días por Irán me convertí en un referente para muchas sobre lo que necesitan volver a recuperar.

 

ENTRE DUNAS HACIA EL OASIS DEL DESIERTO

“CIUDAD DE YAZD”

Por espectaculares pistas y carreteras sinuosas me acercó  Yazd, la ciudad Oasis del Desierto, una ciudad que si se ve desde un plano aéreo parece ser una sola unidad porque está llena de túneles que conectan unas calles con otras para protegerse del sol. La verdad, es que buscan soluciones ingeniosas para las altas temperaturas como los regueros de agua por toda la ciudad para refrescarla.

20161015_103133.jpg

Mi llegada al hotel fue SINGULAR, tenía que acceder por estos túneles con la moto, saturados de circulación y gente, y en un momento dado, cuando venían coches de frente y mi moto con las anchas maletas no podía pasar, ni corta ni perezosa, me baje y como un agente de tráfico pues la mano en posición de STOP ante la incrédula mirada de los conductores; tranquilamente la fui moviendo hasta “incrustarla en una esquina” y hacer hueco para que pudieran pasar los turismos.

Me alojé en un caravasar, antiguos edificios en las principales rutas comerciales para que las caravanas que hacían largos viajes, se repusieran del camino. Mi habitación, vieja y nada limpia, tenía no obstante, algo espectacular y es que al abrir la puerta daba de lleno al patio interior de estos edificios con una gran fuente iluminada y esas mesas que también sirven de camas alrededor del patio. 

_DSC9723.JPG

Mi moto, aparcada a la puerta del caravasar era el centro de atención y todos se sacaban fotos con ella; pero nadie la tocaba ni se subía a ella sin mi consentimiento para eso los iraníes son muy educados.

20161012_104824.jpg

 

En esta ciudad viví las procesiones más importantes del Muharram, de donde fui “echada de una delante de todo el mundo y casi gritos” por la policía secreta. En cierta forma, es cierto, que no iba vestida como el resto de mujeres (mujeres a un lado y hombres a otro), no llevaba esas largas capas con velos largos negros y cuando la prensa se acercó a mí para fotografiarme y hablar conmigo, llegó la policía…No entendí muy bien lo que me decía en farsi, pero lo intuí, así que en perfecto español le dije: “no te estoy entendiendo, supongo que quieres que me vaya, no te preocupes que lo hago”, y me fui, aunque me dio pena, porque era el momento en el que me estaba sintiendo integrada en medio de todas las mujeres, me habían dado bebida de la que se reparte en la celebración, y me habían hecho sitio para sentarme junto a ellas y a pesar, de que si es cierto, que note algunas caras que me miraron con desprecio, otras muchas me miraban como símbolo de liberación y me hacían sitio a su lado, es el gran contraste de Irán, hombres vestidos de forma moderna y mujeres cubiertas hasta los pies.

20161015_084228.jpg

 

El velo, a la mayoría de las iraníes las “pesa” demasiado, y entre ellas se avisan cuando a alguna se la cae e incluso a mi, en una ocasión me advirtieron con cara de susto, miedo y pena sobre mi velo que se me había caído y caminaba sin darme cuenta, pero, no estaba allí para juzgar nada, solo era mera observadora y viajaba con el alma abierta,  no para enseñar sino para aprender.

_DSC9743.JPG

Al lado de mi caravasar había una mezquita de barrio, y me decidí a entrar en ella, quería ver y sentir de primera mano lo que había dentro. En el interior reparten la típica bebida del país “el te” y una especie de tostada de pan que también me acercaron. Vi gente orar con vocación, no con fanatismo, llorar, pero al igual que los cristianos en las iglesias. Los acontecimientos, supongo que han hecho que nuestra visión haya cambiado y pensemos que todo lo relacionado con las mezquitas es fanatismo, pero, lo que en aquella me encontré, fue espiritualidad y fe. Al final de la oración, muchas mujeres se acercaron a mi con la mano en le pecho para saludarme y una anciana me tocaba y acariciaba la cara. Los hombres, asentían con la cabeza como símbolo de agradecimiento, creo que les había gustado que compartiera con ellos una celebración desde el respeto , y con la mano también en el pecho les saludé en farsi ¡SALAM!.

_DSC9744.JPG

Mis días en Yazd, fueron muy bonitos paseos y charlas que se convertían en cotidianas por Irán, mezquitas iluminadas de colores por las noches, las famosas llamadas a la oración por las calles; he de reconocer que todo formaba parte de un escenario bonito, diferente a lo que conocemos. Si me perdía en alguna de sus muchas callejuelas, siempre había alguien que te acompañaba al hotel como una pareja de novios, él de Teherán y ella de Isfahan coqueteando con cual de las dos era la ciudad más bonita, pero sin agarrarse de las manos ni darse gestos de cariño, que en Irán está prohibido.

Mi viaje por Irán está concluyendo y me doy cuenta de ello, ante la maravillosa vista que tengo delante de mi, la majestuosa Mezquita de Yazd, donde había gente orando en el patio y un hombre me acercó una limonada a la esquina donde estaba sentada observando todo aquello.

20161015_173741_LLS

 

DE CAMINO A TEHERAN- MEYBOD

Mi tiempo en Irán, estaba terminando, y tenía que volver a Teherán para coger el avión que me llevaría a Delhi en India, pero antes, tenía que parar en otro de los más antiguos pueblos de Irán, otro pueblo de adobe y arena en el desierto, es MEYBOD;  caminar por sus calles es sencillamente grandioso, con castillos hechos de arena tallada, túneles por los que circulas, gente amable, artesanos que tejen pañuelos a mano, calles de oro por el color del arena, definitivamente Meybod es otra de las joyas de Irán. 

 

_DSC9804.JPG

En la mezquita principal, totalmente cubierta con pedrería y cristales, una verdadera joya, había una niña correteando que al verme entrar vestida de una forma tan extraña, y con el casco en la mano, me miro fijamente y sin entender de que planeta había venido. Después todo fue juego entra ella y yo. 

_DSC9814.JPG

Una vez más, me dieron una limonada que repartían en la oración y sentada ante aquella maravilla que empezaba a iluminarse, volví a sentir pena por abandonar el país, un lugar al que volveré para conocer más lugares, porque merece la pena, y merece la pena sobre todo su gente.

CAMINO DE TEHERÁN

En ruta ya para Teherán, encontré un pastor de camellos, paré la moto al lado de una carretera y me puse a sacar fotos, él se acercó a mi y le pedí permiso para fotografiarme a su lado y todo iba bien hasta que empezó a decir insistentemente “sex, sex, sex”…entonces pensé que era “un buen momento para recoger e irme”, así que rápidamente cogí mi cámara y mi trípode y él se puso de pies, repitiendo una y otra vez “sex, sex, sex”, arranqué mi moto, puse primera y el tío “me tocó un pecho”,  frené y le miré, comenzó a gritar en farsi y a levantar un palo que tenía, así que ….puse literalmente “pies en polvorosa”….. ¡ caramba con el pastor, la madre que le trajo!..

_DSC9845.JPG

Ahora ya había cogido una carretera normal, y la gente se ponía como siempre a mi lado en los coches para grabarme en vídeo, hacerme fotos y saludarme. En cada gasolinera, como siempre me pedían fotos y preguntaban, “la gente iraní, no me cansaré de decirlo es extraordinaria”, y habrá de todo, no me cabe la menor duda, pero generalmente son amables y educados, y los jóvenes, los jóvenes ven al turismo como una puerta abierta hacia el progreso y eso te lo transmiten y tu como turista TE SIENTES MIMADO EN EL PAIS PERSA.

0007.jpg

Mi llegada a Teherán se produce por la noche, atravesando la saturada ciudad ahogada entre el tráfico y la contaminación. No me gusta, es una mole de cemento, pero paseo por ella y por su Gran Bazar, y hablo con gente; supongo que aquí como todas las grandes ciudades, todo es más impersonal; eso sí la gente se viste más moderna, y a veces el velo es tan solo simbólico, las levitas de las mujeres se estrechan y se nota, esa revolución que percibo en el país más acentuada.

0008.jpg

Como he comentado anteriormente, problemas de peligrosidad y de visados me impiden, a pesar de que a ultima hora lo intenté atravesar Pakistán en moto, así que mi alternativa era volar a Delhi con Lusi, mi BMW, pero, el precio era muy elevado y se me iba mucho del presupuesto;  para quince días en India no me merecía la pena, así que busque un parking donde dejar a Lusi, rezando para que a la vuelta estuviera esperándome allí.

 

LAMENTABLE SUCESO EN EL AEROPUERTO DE TEHERAN CON LA POLICIA POR EL CASCO

El aeropuerto IKA,  Aeropuerto Internacional Imán Jomeini,  es moderno, después de haber visitado un país tan tradicional el contraste es enorme. Facturo mi equipaje y pregunto por mi casco, que he de llevar para poder conducir la moto que alquilaré en India, me dicen que lo puedo llevar conmigo en el avión. Toca la hora de embarque, y aquí, aquí fue el lamentable suceso con la policía iraní, ¡Qué pena, que siendo la zona de paso para la mayoría de turistas tengan a un personal tan poco preparado y mal educado!; por primera vez, sentía clavadas las miradas de desprecio de los policías en mí, una mujer viajando en moto, por primera vez escuche con desprecio ¡VETE POR LA PUERTA PARA MUJERES!, y por primera vez sentí el miedo de las iraníes que estaban en la zona reservada al género masculino cuando mostraba mi desconformidad con la mujer que me había roto el casco en el control de acceso, se acercaban a mi para intentar ayudarme mirando para la policía por si las reñía. El caso es que mi casco, una vez roto, desapareció del control de acceso, ESTABA PROHIBIDO me decían ahora; la solución era facturarlo, pero, OTRO PROBLEMA, no me dejaban salir para facturarlo, con lo cual estaba atrapada con mi problema y a cinco minutos de embarcar ante la risa chulesca de la policía iraní. Intenté por todos los medios contactar con gerentes del aeropuerto y las personas de información no ayudaban en nada, al final un componente de la tripulación me preguntó que me pasaba y le expliqué la situación, al cabo de un rato volvió y me cogió la bolsa, me dijo que fuera detrás de él corriendo; era una situación como de “contrabandear”…. Él mismo me facturó el equipaje con el casco en la línea de embarque y gracias a él, pude al final, coger el avión que apunto estuve de perder.

Fueron momentos de mucha tensión, y no olvidaré a las mujeres iraníes intentando ayudarme e incluso una abrazándome en el avión, “me pidió perdón por el comportamiento de la policía”; estaba claro, que la famosa expresión escuchada tantas veces a lo largo de mi viaje era muy cierta “los gobiernos son unas cosa y nosotros otra”, y sin duda, la policía era el reflejo de esa parte que a la población iraní no le gusta.

En el avión, despidiéndome de Irán, hacía un resumen de lo vivido en mis veinte días recorriendo el país persa, y a pesar del problema del aeropuerto, pensaba una y otra vez que tenía que volver. Es un país que merece la pena, sus numerosos edificios Patrimonio de la Humanidad repartidos por toda su geografía merecen la pena, sus paisajes, sus desiertos, sus montañas, todo, pero sobre todo su gente.

_DSC9685.JPG

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s